Para tu Negocio

Los pequeños negocios son especialmente vulnerables a robos y vandalismo. Las cámaras de videovigilancia, son la solución disuasoria por excelencia.

Para tu Hogar

Conéctate desde cualquier parte y averigua en un instante que está ocurriendo en tu domicilio. A través de cámaras de alta resolución.

Los sistemas CCTV se han convertido en la fórmula de vídeo vigilancia y seguridad más exitosa en los últimos años para proteger viviendas y comercios. De manera literal, CCTV significa Circuito Cerrado de Televisión, y no es más que un sistema de vigilancia visual que tiene por objetivo detectar situaciones de alarma, de peligro, en las inmediaciones o el interior del recinto que protege este sistema.

Contar con un sistema de vídeo vigilancia es eficaz para alejar a posibles delincuentes, efecto que se ve potenciado si este sistema va acompañado de un sistema de alarma. Los CCTV están equipados habitualmente con cámaras de grabación fijas o móviles que captan imágenes en lugares estratégicos.

Si existe un requisito para estos sistemas, ese es el de la calidad y la nitidez de las imágenes. De nada serviría adquirir un equipo de cámaras de vigilancia conectadas a una central si las imágenes que se graban dan lugar a confusión. Esto obliga, por tanto, a incorporar cámaras que graben con gran calidad, incluso en condiciones poco favorables, como ausencia de luz, lluvia o lo contrario, demasiada luz.

La tecnología es uno de los grandes aliados de los sistemas de vigilancia, ya que en estos circuitos cerrados, las imágenes pueden verse de forma directa en los monitores centrales y quedan registradas para posteriores consultas. Internet permite, además, que las cámaras se puedan conectar a una red IP, de este modo las imágenes pueden verse en cualquier punto remoto en tiempo real.

¿Cuáles son las ventajas de instalar cámaras de seguridad?

Los sistemas de vídeo vigilancia son un servicio que resulta casi imprescindible para empresas, pero también para particulares. Un aspecto positivo de estas herramientas de seguridad es que ofrecen soluciones completas, eficientes y flexibles, y son muy fáciles de instalar.

Su expansión en los últimos años ha terminado favoreciendo a los clientes, que han visto cómo el acceso a estos sistemas ha rebajado su precio. En el mercado encontramos sistemas CCTV prácticamente adaptados a todo tipo de bolsillos.

Los beneficios más destacados de instalar circuitos cerrados de televisión para aumentar la seguridad de recintos son varios, entre ellos la reducción de robos. Los delincuentes, la mayoría de ellos, se lo piensan dos veces antes de robar en casas o empresas donde haya instalados sistemas de vídeo vigilancia. En ocasiones el robo es inevitable, especialmente en negocios, pero con estas cámaras de videovigilancia, se detecta cualquier intento de acceso, de modo que si se produce el robo, estas imágenes pueden ser entregadas a la policía para facilitar la detención.

Ese es precisamente el segundo aspecto a señalar, la detección rápida del delincuente. A partir de las imágenes: un robo, un asalto, un crimen, se puede acceder a los ficheros de seguridad y entregar esta información a las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Los sistemas CCTV son especialmente útiles para grandes negocios, pues en estos espacios, por su ajetreo constante de personas, son más frecuentes los intentos de robo. A esto hay que añadir que la instalación de cámaras de vigilancia ayuda a reducir el costo en materia de seguridad, y evita posibles daños mayores. Con un sistema de este tipo, basta con instalar una centralita y contrata a un equipo de seguridad encargada de la visión del monitoreo, una solución más práctica y segura que dejar que diferentes guardas de seguridad vigilen por ellos mismos las instalaciones, evitando así intentos de asalto.

La última de las ventajas a señalar es que estos sistemas se pueden instalar en todo tipo de áreas: comercios, el sector de los transportes para proteger a empleados y pasajeros de hurtos y agresiones, instalaciones bancarias y financieras, centros educativos y de enseñanza, centros hospitalarios, edificios públicos y de gobierno, el sector industrial y espacios como parkings o recintos deportivos.